máquinas con imaginación

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Se dice que solo usamos el 10% de nuestro cerebro, es decir, tenemos un 90 % que no aprovechamos y no utilizamos. Si lo usáramos al máximo, dicen algunos científicos, podríamos llegar hasta a mover objetos con el pensamiento o hasta comunicarnos telepáticamente.  Sin embargo,  solo utilizando el 10 %, a donde han llegado los avances de la humanidad gracias al cerebro y su uso.

Otros científicos refutan ese mito del 10 % del uso del cerebro y aseguran que está mandado a recoger.  Ellos dicen que usamos el 10% para pensar y actuar y, el otro 90 %, para ayudar a conectar y asociar ideas.  Eso del 10 % del uso del cerebro viene de la época de Albert Einstein, quien con su capacidad cerebral estaba muy por encima de otros humanos, y decían, los científicos de esos años,  que él usaba más del 10% de su cerebro, y que el resto de mortales, solo usamos el 10%.

Una simple acción, como cerrar y abrir el puño de la mano o decir unas pocas palabras requiere de la actividad de mucho más de una décima parte del cerebro. Esto lo comprobaron con una serie de investigaciones en las que se incluyeron resonancias y otras tecnologías que escanean la actividad cerebral.

Sea el 10% o el 20% o incluso el 80%, el cerebro humano es increíble y casi que infinito. Incluso cuando se supone que no se está haciendo nada, nuestro cerebro está haciendo mucho, ya sea controlando funciones como respirar y el palpitar del corazón, o recordando cosas por hacer. O algo tan maravilloso que logra nuestro cerebro y es esa capacidad asombrosa de imaginar. El cerebro pasa el mayor tiempo de su actividad imaginando, pensando, recordando. Sin esa capacidad la vida sería aburrida y no tendríamos el desarrollo actual.

 

Podrán las máquinas tener imaginación?

Y si el funcionamiento del cerebro humano es parecido al funcionamiento de un computador,  podrán las máquinas tener imaginación? Los computadores  son inteligentes, almacenan datos, hacen cálculos, entienden algoritmos y los resuelven, pero todo es programado, un computador carece de imaginación, dirán los más escépticos.

Sin embargo, en Silicon Valley existe una misteriosa y enigmática ‘start-up’ llamada Vicarious, ellos, desde el 2011, afirman estar reinventando la red neuronal para que los computadores estén dotados de algo parecido a una imaginación, es decir , unas máquinas que puedan pensar, crear, aprender y a vez , superar la inteligencia humana.

Lo sorprendente de esa empresa es qué es respaldada por algunos de los nombres más famosos y exitosos de Silicon Valley: Mark Zuckerberg , Elon Musk , Peter Thiel ,Vinod Khosla, Dustin Moskovitz , Adam D’Angelo (ex Facebook y co-fundador de Quora), y hasta el actor Ashton Kutcher se han unido a financiar esta causa. Además, una cantidad no revelada adicional ha sido aportada posteriormente por Amazon, Yahoo y Skype. Esa ambiciosa visión para el futuro de la Inteligencia Artificial (IA) ha ayudado a Vicarious a recaudar la impresionante cifra de 72 millones de dólares.

La idea de un computador con inteligencia e imaginación, aunque un poco sacada de la ciencia ficción, lleva muchos años siendo una realidad. Se dice que la Inteligencia Artificial tiene la edad de un niño de seis años en este momento y que empresas grandes como Google, Facebook, Amazon y Microsoft han logrado increíbles avances durante los últimos años al alimentar grandes redes neuronales con  cantidades de datos mediante un proceso llamado aprendizaje profundo. Sin embargo,  aunque los sistemas de aprendizaje profundo pueden llegar incluso a reconocer una cara determinada o tipo de animal específico con gran precisión, esas redes neuronales sólo son aproximaciones bastante “brutas” de lo que realmente hay dentro de un cerebro biológico.

 


Contrario a las grandes empresas tecnológicas, lo que ha hecho Vicarious, es trabajar en un nuevo tipo de algoritmo de redes neuronales diseñado para tener en cuenta más de las características que se presentan en la biología. Y una muy importante característica desarrollada por esta futurista empresa  en sus máquinas es como una especie de imaginación artificial.

¡Máquinas que imaginan! ¿Qué sigue, máquinas que se enamoran o sienten tristeza? serán algunas preguntas que cómo sociedad tendremos que resolver. Y aunque parezca asombroso que una máquina imagine e interprete, causa algo de temor ese panorama de dotar así, con características biológicas a las máquinas.

En Vicarious creen que se necesitará un diseño fundamentalmente distinto si las máquinas van a demostrar una inteligencia más humana. Los computadores tendrán que ser capaces de aprender a partir de menos datos y reconocer los estímulos o conceptos con mayor facilidad. Según la empresa, dentro de 15 años, el computador más rápido ejecutará más operaciones por segundo que todas las neuronas de los cerebros de todas las personas vivas.

En el siguiente video, la gente de Vicarious explica sus adelantos con un ejemplo de un robot con imaginación artificial resolviendo un captcha:

Las pretensiones de Vicarious van aún más lejos del mero aprovechamiento de una mayor potencia computacional. Hasta ahora, Vicarious ha demostrado que su enfoque puede crear un sistema visual capaz hacer interpretaciones sorprendentemente hábiles. En 2013, demostró que el sistema podía resolver cualquier CAPTCHA (prueba Turing completamente automática y pública para diferenciar ordenadores de humanos, a menudo empleado para impedir a los bots de spam que creen cuentas de correo electrónico y realicen otros registros similares).

Y es que una de las carencias más obvias de las redes neuronales artificiales es que la información sólo fluye en un único sentido. Por eso, el mecanismo de retroalimentación incorporado en el sistema de Vicarious le permite imaginar qué aspecto tendría un personaje si no estuviera distorsionado o parcialmente tapado.

 

La imaginación podría ayudar a los computadores a procesar el lenguaje natural al asociar palabras, o símbolos. En teoría, un sistema inteligente, podría entender automáticamente las propiedades físicas de algo como el agua por ejemplo, lo que aumentaría su capacidad de conversar acerca del tiempo. O como se muestra en la siguiente imagen dibujada por inteligencia artificial, luego de que se les mostraran millones de imágenes, se le pidió que dibujara algo de su imaginación y ese fue el resultado. Un ejemplo de lo que puede estar pasando en el “cerebro” de las máquinas, cuando se les pide que imaginen

 

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Y también las maquinas andan haciendo cine, miren:

Fragmento de la película “Miedo y asco en las vegas” película pasada por una serie de algoritmos que Google hizo públicos llamados Deep dreamer. Lo probamos en Versión Beta en el 2015  y así se veía Cristina imaginada por una máquina cuando hicimos la prueba:
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Vicarious está investigando, experimentando y demostrando el camino más acertado hacia máquinas capaces de razonar, imaginar y crear. De hacerlo, la empresa podría convertirse rápidamente en una de las empresas más prometedoras de Silicon Valley y con uno de sus negocios más rentables de la historia reciente. La imaginación artificial.

 

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