Selfies extremas, peligrosas y mortales

 

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Internet se convirtió en el gran escenario para la representación de uno mismo, para mostrar nuestra identidad, lo que queremos que el mundo vea y piense de nosotros. Y uno de los detonantes de este fenómeno son las llamadas  selfies o “autofotos” .

 

Sujetar la cámara uno mismo, apuntando hacia uno mismo, dispararse a uno mismo, borrar las fotos 10 veces antes de que la “selfie” sea una selfie, es una actividad que impregnó todas las facetas de la vida diaria. Selfie en el baño, en el restaurante, en el metro, hasta paseando el perro, en el teatro, en cualquier lugar.

 

La selfies se han ido perfeccionando y han hecho que la tecnología también avance gracias a todo esos desarrollos que han estado a su servicio: el palo de la selfie, miles de aplicaciones para hacerse un autorretrato y ponerle filtros, incluso la tecnología de los teléfonos se ha ido adaptando para que sea más fácil tomar una selfie: Ya los teléfonos vienen con cámaras frontales con mejor definición y hasta con flash delantero.

 

En cifras:

En una semana cualquiera, la palabra Selfie” se menciona en las publicaciones de Facebook un total de 365 mil veces  y en más de 150 mil trinos. En Instagram el HT #Selfie aparece en más de 50 millones de resultados. Pero, como cualquier actividad popular, las selfies no son inmunes a la tragedia. 

 

Y como de selfies de famosos se habla mucho y ya no es ninguna novedad. Novedad son las noticias cada vez más frecuentes asociadas a los riesgos que corren las personas para tomarse una selfie.  A principios de 2016  este titular:  Un delfín muere a manos de unos bañistas que querían un “selfie”  reabrió el debate  sobre los extremos a los que llegan las personas por sacarse una autofoto.

 

Hoy son cada vez más jóvenes (y hasta adultos contemporáneos), quienes buscando la super última foto de perfil, y buscando likes y comentarios, están yendo a los extremos: se posan en los acantilados encuadrandosen a sí mismos. Se hacen al lado de los animales salvajes, se paran en las vías de los trenes cuando este viene de frente. Y, por supuesto, a veces, no logran salir con vida. Desde 2014, más de 50 personas han muerto al intentar fotografiarse a sí mismos.

 

Ojo al dato, mueren más personas en el mundo  tomándose una Selfie que por ataques de tiburón: En 2015, ocho personas murieron por ataque de tiburón, 17 murieron en el Everest, 12 jugando Fútbol Americano y 28 (28 personas!!) por sacarse una selfie.

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La edad promedio de las víctimas es de 21 años de edad, y el 75% de ellos son hombres. Un tercio de todas las personas que murieron por culpa de una selfie  cayeron desde un acantilado o un edificio.  En agosto de 2015, por ejemplo, un hombre chino de 25 años, se aventuró a tomar una selfie en la parte superior de una cascada en el este de China . Distraído por la cámara , tomó un paso en falso y cayó en un barranco , donde murió al instante . Cuando las autoridades recuperaron su cuerpo varios días más tarde, encontraron su teléfono con una foto de él en el proceso de la caída.

 

Lamentablemente, los tomadores de Selfies extremas van más allá de los acantilados y edificios. Estos son algunos ejemplos de otras muertes 

 

  • Ocho víctimas han muerto por culpa de los trenes – ya sea a través de electrocución o impacto directo.
  • Un piloto de un Cessna que se estrelló, matándose a sí mismo y a un pasajero, después de que sus selfies con su teléfono celular le llevaran a perder el control de la aeronave.
  • Dos adolescentes rusas se inmolaron mientras posaban para una autofoto con una granada en los Montes Urales.
  • Un hombre intentó una autofoto en un festival de toros en España y fue corneado fatalmente en el cuello.

 

Parece que los seres humanos de todos los rincones de la Tierra son propensos a tomar selfies extremos. India con 19 y Rusia con 7 muertes  son los países con las cifras reportadas más alarmantes. A raíz de estas tragedias, los funcionarios del gobierno de la India han declarado 16 “zonas no selfie” en todo el país, donde los letreros y los socorristas advierten a los tomadores de selfies mantenerse al margen.

 

Rusia también lanzó esta campaña de marketing a gran escala el pasado verano con los iconos de las malas ideas de selfie. La idea principal era  reducir  las muertes por esta práctica.

 

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Y es que cuando uno está tratando de tomar una foto de uno mismo se distrae y se puede perder el equilibrio fácilmente. No mira a su alrededor y sólo se piensa en que la foto salga perfecta.  Esos extremos son impulsados por la búsqueda del like, la aprobación de otras personas en redes.

 

Muchos de los que murieron tomándose selfies parecen haber sido víctimas de ese show que Internet propone, donde el número de seguidores, los likes y los comentarios son la meta.  ” Las mejores fotos sólo ocurren cuando se toma riesgos para conseguirlos ; usted tiene que estar dispuesto a perder con el fin de ganar a lo grande “. Dice uno de los chicos que se toma selfies extremas, justificando sus fotos

 

Kirill Oreshkin: fotógrafo ruso que toma las selfies más peligrosas

Él es Kirill Oreshkin, un fotógrafo ruso que está cobrando notoriedad por tomarse  selfies desde lo más alto de los edificios de Moscú, capital rusa. Oreshkin dice: “Me gusta fotografiar la ciudad y la gente con la que salgo”. 

 

Fuente:

http://priceonomics.com/the-tragic-data-behind-selfie-fatalities/

 

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